Sabrina Ameghino: “No creí que yo era capaz de trabajar sola”

Esta cuarentena la sorprendió ante la búsqueda de la plaza para Tokio. Sin embargo, la encontró con la madurez suficiente para entrenar sola y perseguir sus objetivos.

Por Sofía Jaimez Bertazzo

Las noticias de las suspensiones de los Juegos Olímpicos afectaron al deporte en general. Sin embargo el equipo de canotaje tenía las clasificatorias en mayo para buscar la plaza. Sabrina dijo: “Nos fue tomando por sorpresa con diferentes novedades, ahora hay que esperar a que pongan nuevas fechas”. Afirma que “hoy el desafío está en la cabeza”.

La palista de la Ensenada Bonaerense creció en una familia de deportistas. Cuando era chica quería hacer natación pero le recomendaron el kayak. Su tío Dani tenía una escuela, desde que se subió a un bote no bajo más.

Ameghino es la mayor medallista argentina de la historia de los Juegos Panamericanos. En Lima 2019, después de las dos preseas obtenidas sumó un total de 9 medallas en 5 campeonatos Panamericanos. A sus 39 años la deportista cumplió el sueño de convertirse en ganadora del oro en K1. Ameghino contó: “Fueron 22 años de mi vida esperando este logro”. “Cuando apoyé el bote en el agua y vi que el viento estaba en contra, no pude hacer más que sonreír. Mis contrincantes directas eran Canadá y México, ellas son muy ágiles con el viento a favor pero con el viento en contra yo tenía la ventaja”.

Ese día su hija la alentó con un mensaje previo a la carrera que la emocionó y le dio fuerzas. La deportista contó: “yo remo y cuento las paladas”, ya en el agua “llegado un cierto momento, que es cuando no hay que desconcentrarse, sobre el final, en vez de contar paladas empecé a repetir Vera, Vera, Vera”. Pensando en su hija, sintió que ese era su momento. Cuando se ubicó primera “la felicidad que tenía era casi tan grande como cuando me pusieron a Verita en los brazos. Fue realmente significativo y marcó mi carrera deportiva para siempre”.

La emoción tras cruzar la meta

“Yo creo que éste panamericano demostró fervientemente que el apoyo del ENARD generó una mejora en el deporte a nivel general”. “El presupuesto se dividió entre todos los deportes olímpicos y esa mejora en insumos, estructura e infraestructura colaboró con lo que se vio en las competencias. Y es una lástima que haya que esperar un año más para que se vea en Tokio. Yo creo que nos vamos a sorprender con nuestros compatriotas”.

Ameghino dijo que hacía mucho tiempo que no estaba tan conforme con el trabajo que están haciendo. El equipo de remo tiene una base sólida, está entrenando mucho y promete buenos resultados. “Se nota que hago más el papel de madre que de compañera de equipo”, comento entre risas, asumiendo su apodo de ‘abuela’.

Los tres principios básicos que forman el sustento de la carrera deportiva de Sabrina son  el respeto, el trabajo en equipo y el cuidado del medio ambiente. La sociedad actual funciona vertiginosamente, todo es instantáneo y esto imposibilita formar nuevos deportistas. Su “idea es que la juventud entienda que es una cuestión de mucha perseverancia, mucha dedicación”. Para obtener  premios se requiere mucha constancia y esfuerzo.

Podio de K1. Lima 2019

Actualmente Sabrina Ameghino se está dedicando a ser formadora. Desde joven empezó con la escuela de menores en la Ensenada y “ahora me convocaron para entrenar al equipo menores damas, así que no solo tengo mi escuelita sino que también voy a tener al equipo nacional” contó. Es más, “Si vos me preguntas cual es la medalla más importante que gané en mi vida; yo digo que son las que se cuelgan las personas que yo entrené”, eso es enorgullecedor.

También trajo a la charla la lucha por conseguir más protagonistas mujeres dentro del ambiente del deporte. “El tema es que varones tenemos siempre miles,  pero mujeres somos muy pocas en el deporte. Soy una de las que más insiste que hay que trabajar las bases, en mi caso las bases femeninas”. Sabrina espera debutar como entrenadora en el sudamericano con la selección de menores a fin de año.

Escuela de canotaje de la Ensenada

Sabrina decidió alejarse 6 años de su vida del alto rendimiento para dedicarse a la maternidad. Sin embargo el agua siempre la llamó, “volver a empezar fue muy doloroso” comentó. Con mucho apoyo y empeño “a los 6 meses estaba compitiendo en el festival panamericano que daba la plaza para Guadalajara”. También se concentró en terminar su carrera universitaria, algo que concretó en marzo con la aprobación de su trabajo final. Y hoy es licenciada en Relaciones Publicas.

“Yo creo que el alto rendimiento no es sano”. “Nosotros ponemos el cuerpo al límite permanentemente buscando esa mejora mínima. Que si vos no seguís rompiendo barreras y cruzando límites, no lo obtenés. Y a mi edad, ya no puedo romper más limites, tengo que mantenerme y es durísimo. Porque llegar se llega pero mantenerse es terriblemente duro”. “Realmente amo competir, me gusta todo lo que eso representa”. “Vestir la celeste y blanca para mi es muchísimo. Amo los colores de nuestra bandera y me emociona escuchar el himno”

Un recorrido por la vida de la deportista dejó anécdotas increíbles. Desde sus primeros Panamericanos en 1999, pasando por los Juegos ODESUR (Organización Deportiva Sudamericana) de 2002 a donde obtuvo 5 oros. Luego por la plaza olímpica de Rio 2016 hasta llegar a su anhelado triunfo de Lima 2019. La vida deportiva no solo deja premios, sino que aporta historias, enseñanzas y emociones que te marcan para toda la vida.

Club Náutico Ensenada
Juegos Panamericanos de  Winnipeg  1999

Su primer panamericano. Ese en el que todo te sorprende y sobre el que no dimensionas la magnitud. Ameghino contó: “Yo viajé como suplente. Entrenaba como animal pero no iba a competir. Hasta que hicimos unos controles internos y se dio la posibilidad de subir al bote como titular y todo eso se fue dando en marco del día de mi cumpleaños número 19”. Entre risas la deportista contó que en ese momento la indumentaria era de la marca Adidas y que aún lo conserva.  

Juegos Olímpicos de Rio de Janeiro 2016

Para obtener esa plaza olímpica el bote argentino debió ganarle a Canadá, su clásico rival. “Vos pensa que al bote de Canadá le ganamos una sola vez y fue para clasificar a Rio” dijo Sabrina. Llegar a un Juego Olímpico es un sueño, “tuve adrenalina durante 3 meses seguidos”. Compartir con figuras del deporte mundial en un mismo lugar es increíble. Como los deportistas pueden llevar 2 invitados a los comedores olímpicos, Sabrina decidió invitar a su madre y a su hija. “Cuando les vi la cara dije bueno no soy la única rayada, fue alucinante, para mí fue un sueño hecho realidad” comentó.

Directo de Instagram Live @golandpopcordoba
Fotografías de Flavio Florido, Lima 2019.
Fotografías por Mauricio Nievas, en la Ensenada. 

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