Instituto: volver a empezar

Cuando arrancó la Primera Nacional allá por el mes agosto de 2019, La Gloria ponía en marcha, una vez más, la ilusión de volver a la máxima división del fútbol argentino. Con César Zabala al mando, un hombre de la casa, y con pocas caras nuevas por el mal momento económico el albirrojo comenzaba la primera parte de la temporada con el objetivo de terminar en puestos de reducido y entrar a la Copa Argentina.

Pese a un flojo comienzo con algunas derrotas, Instituto levantó y consiguió puntos fundamentales para cumplir las metas pactadas para el primer semestre. La gran aparición de Mateo Bajamich y la habilidad de Damián Arce fueron los pilares de un equipo que a pesar de algunos desacoples quedó muy cerca de la zona de reducido al finalizar la primera mitad y bien parado para encarar la recta final del torneo.

Damián Arce, el conductor. Sin duda alguna, el ’10’ es de lo mejor del equipo a lo largo de la temporada. Llegó en silencio y lentamente se fue transformando en figura. Con tres goles, un par de asistencias y mucha habilidad es el conductor del equipo en ataque.

Damián Arce, el conductor de Instituto. Uno de los puntos altos del equipo junto a Bajamich.

El 2020 arrancó complicado para los de Alta Córdoba, y la buena colocación que tenia en la tabla de posiciones fue cayendo lentamente con el correr de los partidos en este nuevo año. Una derrota en el estreno ante Dálmine en casa, traspié a domicilio en Junin ante Sarmiento, un empate con sabor a poco ante Riestra local, la dura eliminación de la Copa Argentina en el debut ante un Patronato alternativo y otra caída más ante Chacarita en San Martin fue lo que llevo a Cesar Zabala a dar un paso al costado luego cinco partidos sin ver la victoria en esta nueva década.

Cesar Zabala y la chance de su vida

Le dieron la chance que espero toda su vida, conocía al club como pocos. La idea era un proyecto a largo plazo de 3 años, pero los resultados no lo acompañaron y debió dar un paso al costado. El hombre de la casa tuvo que dejar el club, es que los resultados mandan en el fútbol argentino, y una vez más “La Gloria” tuvo que ‘comenzar de cero’ en medio de un torneo.

Quien tuvo que tomar las riendas de un equipo caído anímicamente fue Pablo Álvarez, coordinador de las divisiones formativas, que de manera interina y a la espera del nuevo entrenador dirigió un partido caliente ante Brown de Adrogue en el que Instituto sacó un milagroso empate por el gol en el último minuto de Facundo Silva.

Para volver a empezar llegó Fernando “Tete” Quiroz, un viejo conocido. Con dos pasos anteriores por Alta Córdoba, el primero positivo en 2005 cuando logró mantener a “La Gloria” en Primera División ganándole la promoción a Huracán. El segundo negativo, cuando volvió al club en 2006 con el objetivo de ascender, pero no lo consiguió y termino saliendo luego de una dura derrota 4-2 ante Talleres.

César Zabala.

Otra etapa para Fernando Quiroz

No quedaban dudas de que Quiroz, un hombre experimentado, podía encaminar a Instituto nuevamente. Su tercera etapa en el club arrancaba con la difícil tarea de visitar a Tigre en Victoria. Con pocos días de entrenamiento, con la incorporación de Jorge Carranza (otra cara conocida que regreso al club por la lesión de German Salort), “Tete” intentó, en pocos días, ponerle su sello al equipo para el duro compromiso que debía afrontar en su debut.

Quiroz: en total lleva dirigidos 40 partidos en Instituto con 16 triunfos, 13 empates y 11 derrotas.

Lo que más le costaba al equipo de Zabala era el retroceso, atacaba bien, pero tenía falencias a la hora de defender. “Tete” no tocó mucho, y para solucionar el error en la mitad de cancha colocó a Nicolas Watson que acompaño a Juan Sills en un doble cinco que funciono a la perfección.

En el arco se produjo el re debut de “El loco” Carranza que tuvo un gran partido transmitiendo seguridad y atajando un penal. El equipo de Quiroz pasó la dura prueba con firmeza, con goles de Erpen, Bajamich y Pino el volver a empezar arrancaba con el pie derecho. El equipo mostró intensidad y presión, lo que le pidió el DT a sus jugadores en los pocos entrenamientos que tuvieron en la semana en La Agustina y golpeó en los momentos justos al desdibujado Tigre de Nestor Gorosito.

Ahora, a ocho puntos del reducido y con 27 en juego, cuando la acción se reanude Quiroz y sus muchachos intentaran seguir por el mismo camino para seguir acumulando puntos, con la ilusión de entrar a los playoffs y hacerse fuerte en los mano a mano, es que a los hinchas de Instituto a pesar de tantos tropiezos, año a año renuevan la ilusión del tan ansiado regreso a primera.

‘Tete’ Quiroz quiere darle una alegría a la gente de Instituto.

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